viernes, 27 de septiembre de 2013

El precio de la soledad....

Dormía plácidamente cuando escuche un ruido, era un ruido muy cerca de mi cuarto, estaba sola en mi casa, la sangre se me fué a los pies. Se había metido alguien y yo estaba sola. Busque con mi mano el celular, no quise prenderlo porque se vería la pantalla iluminada, me dio miedo, que digo miedo TERROR.
Me armé de valor y brinque a cerrar la puerta de mi cuarto con seguro, tomé el celular y le marqué a mi persona de seguridad, valiente cabrón bien jetonsote, no me contestó. Me puse un pantalón y una blusa (si duermo en ropa interior), no sabia que hacer, no escuchaba ruidos, y de repente veo una avispa en la pared de mi cuarto.
¡Yo encerrada y ella obvio también! Me quise morir, tenia el teléfono de mi vecino pero lo estaba guardando por si sentía que quisieran abrirme la puerta del cuarto entonces si marcaría de inmediato, escuchaba como latía mi corazón, pero no sabía que hacer, la avispa volaba enojada y entonces le marqué a otro amigo que vive muy cerca, dijo que no lo había despertado y me dijo: NO CUELGUES VOY SALIENDO... llegó en 2 minutos pero yo estaba encerrada en mi cuarto, el no tiene llaves, ¿y si había un ratero como íbamos a hacer?
Me dijo: Sal del cuarto corriendo a la cocina y ábremelo, así lo hice: corrí, abrí el portón y luego la puerta de entrada... estaba asustadísima, no había nadie dentro, no había señales de que hubiera habido alguien o que hubieran abierto la puerta...
Entonces concluimos que era la avispa que hacia ruido y yo me desperté...
Ahí sigue la canija, se esconde y vuelve a salir, ya le puse cerveza con detergente en trastes para que se ahogue, no quiere, quiere joder, me tiene sin dormir y además pensando ¿que hubiera pasado si un ratero ó una mala persona de verdad se hubiera metido en mi casa?

Por cuestiones del destino vivo sola, tengo una casa que me gusta mucho, ustedes lo saben porque les he compartido cada paso, mi casa es una monada, es moderna, chiquita pero con mucho caracter, es un solo piso, dos baños dos cuartos, un jardín muy bonito, tiene chimenea, pisos muy padres, en fin, todo lo que puedo soñar, pero no había querido mudarme porque me costo mucho domar ese dragón, yo había comprado esa casa para casarme con mi novio, ese era el plan y se destruyo así que para hacerme a la idea de irme a vivir sola fue diseñar una casa completamente nueva en colores, ideas etc... una vez que pude hacerlo la he disfrutado muchísimo, sin embargo anoche me sentí tan sola, tan frágil y tan idiota. Lloré mucho, me di cuenta que el miedo es algo que te paraliza, que igual las personas te quieren pero no están contigo al 100% y tal vez tu si las necesites al 100%.
Fue un momento en el que pensé que podía pasarme algo muy muy malo, y me sentí muy mal.
Quizá el precio de la soltería que hay que pagar es ese, momentos muy malos, por todos los buenos que se pasan, pero la verdad si es un precio muy caro. Aunque no me malinterpreten, cuando veo las relaciones de mis amigos casados, divorciados, y los que están en medio de.... me dan ganas de seguir en mi tranquilidad.
En calzones y con miedo, pero bien.

2 comentarios:

Alf dijo...

Que interesante. Yo no he vivido con miedo en mi soledad. Pero el corazón es como el hambre. Cuando te pega, tienes que darle de comer o te mata. Yo no tiemblo en la soledad sino que me convulsiono por hambre de amor…y no morire de hambre! Gracias por la dosis que TU me das.

Martuchis dijo...

Que padre y al mismo tiempo reflexiva anécdota Vicky.

Vivimos en una sociedad tan curiosa y tan de doble moral a veces que para nostras las mujeres siempre es condenable la decisión de estar solas. (a uno lo ven como bicho raro incluso si va al cine solo), y aunque si bien es cierto que a veces si se extraña poder compartir cosas con alguien, lo que poca gente se pone a pensar es que una persona que no le teme a la soledad, sino que al contrario la disfruta y la hace su aliada para enriquecerse por dentro como persona, es en cierta forma como una especie de "preparación" para poder ser no la persona perfecta para alguien más, sino un ser humano imperfecto que por si mismo puede ser capaz de ser feliz y compartir esa felicidad con alguien más...

Dejo una frase aquí que escuché en radio y me encantó porque hace referencia al tema:

"Si te has de casar...ese momento llegará y será con la compañía ideal.
Pero si no....la VIDA te hace con una promesa, sobre todo si floreces con tus talentos naturales y tu pasión:
NUNCA ESTARÁS SOLO Y NUNCA DEJARÁS DE SENTIRTE AMADO".