lunes, 23 de septiembre de 2013

Con el corazón en la mano.

A veces las mujeres nos caracterizamos por impacientes, todo lo queremos ya, !ya y todo!.
La vida no es así, a veces podemos tener una cosa, a veces otra pero no todo siempre al mismo tiempo. Así estoy yo en estos días, con el corazón a flor de piel, muchos sentimientos pero en un momento donde debo probarme a mi misma que soy capaz de amar sin esperar nada a cambio. Que soy capaz de comprender y esperar, que debo ser prudente, tranquila y calmada para que las cosas fluyan en mi vida.
En estos momentos no se trata de mi la historia, ni de nosotros, se trata de tí. De que estes bien, de que camines firme y seguro, de apoyar tu destino. Ese es el rol de una persona que quiere con todo su corazón.
¿Difícil? Por supuesto, yo que más quisiera que no sufrieras y que la solución fuera sencilla e inmediata, pero no es así, y no será así. Poco a poco y con pasos firmes.
Yo por lo pronto me veo aguantando el corazón para que con el tiempo y sin prisa todo siga como debe de seguir para el bien de todos.

4 comentarios:

Martuchis dijo...

Es bien difícil anteponer el bienestar de la persona que uno ama, antes que la propia...

Sin embargo todo cae por su propio peso y si todo sale bien las cosas valdrán la pena.

Espero de corazón que así sea.

Buen inicio de semana Vicky.

Típico Hombre de Mal Morir dijo...

Hace tiempo comprendí que todo en esta vida tiene su proceso y su tiempo, es desesperante cuando las cosas son difíciles, pero con paciencia y perseverancia las cosas van tomando su rumbo de la mejor manera, sea como sea las cosas siempre mejoran amiga. Saludos y espero que todo lo que le sucede a la persona a la que le dedicas este post se conviertan en buenas noticias en otro post.

Alf dijo...

Tu mereces lo mejor. Yo también! Y nadie nos lo pondrá en las manos. Hay que ir por el. Y si hay quienes nos obstruyen la elección, o la lección por el error, hay que esquivarlos. Gracias por estar cerca.

Martuchis dijo...

Todo tiene su tiempo y a veces no estamos listos... Creo que es muy humano desesperarse y a veces entristecerse si las cosas no salen del modo que uno espera.

Sigo poniéndome al día con el blog..