sábado, 28 de enero de 2012

El Cazador


Detrás de una pantalla y un teclado el es poderoso, inteligente, culto, sensual y seductor.

Esta es una historia que no es mia, pero que con la aprobación del protagonista puedo plasmar mi propia percepción de un hombre que en esta era de la comunicación express, se nutre de ella para lograr sobrevivir.

El Cazador, asi lo llamo yo, el ve, acecha y caza a sus presas, las estudia, se acerca, las huele, detecta sus debilidades y fortalezas, no puede evitarlo, cada una de ellas tiene algo que cree que le pertenece, algo que quiere, que desea, y lo busca, la formula funciona, primero un acercamiento visual, dos o tres señales de que puede ser aceptado en alguna via de comunicación donde después se hace presente, y escribe, y platica, y seduce y logra penetrar en la mente, en el tiempo y luego en mucho de los casos en el corazón de la presa en turno.

Asi funciona, el no engaña, no promete, solo aparece, como un mago que hace un espectacular truco, empieza el juego de la ensoñación, su presa cae, necesita sus palabras, luego un dia se produce un encuentro casual donde igual no pasa nada, el cazador no tiene prisa, necesita de la urgencia femenina para dar su siguiente paso. Y vendrán siguientes encuentros donde poco a poco el acercamiento se produce, y la presa se embriaga con la miel del cazador, y cae a sus pies.
Si es afortunada saldrá ilesa de esta aventura, porque el cazador después de esto voltea hacia otro lado, ya hay presas nuevas que cazar, esta mujer formara parte de su pasado y su colección, una hermosa colección.

Asi sucede, cuando las mujeres deciden escribir historias que no están dichas, historias que sanan sus propias dolencias, cuando toman una aspirina para un cáncer porque en muchos de los casos, sus vidas están en terapia intensiva, y el elixir de una conquista las hace sentirse importantes, vivas y queridas, aunque sea solo un fin de semana, una noche, y todo pase al baúl de los recuerdos…

Y el cazador sigue, ronda por las calles, esta ahí, en la escuela, en la oficina, en el super, en el gimnasio, en algún bar… y te encuentra, y te busca, y te ofrece lo único que puede darte, un poco de el, solo un poco.

ahora que termino el texto me pongo a pensar, que esta historia no pertenece a un protagonista, y quiza nos pertenezca a todos, porque miente el que dice que no ha sido seducido por un cazador, o no ha cazado por la red... para todos nosotros este post

1 comentario:

Martuchis dijo...

Yo creo que existen cazadores en todos lados, no sólo a nivel virtual.

Me gustó mucho la historia (¿es la que se relaciona con aquel cortometraje que surgió de una visualización?)

Por eso me gusta mucho trabajar ese tipo de cosas, porque a mi también me han dado muchas ideas padres para escribir historias en mi blog.

Me gustan mucho las historias cortitas.