domingo, 17 de abril de 2016

Malos pensamientos



Hace algunos meses mi vida tomó otro rumbo, un accidente familiar de una persona que para mí ha sido como un pilar (una segunda madre) sufrió un accidente cerebro vascular que la dejó en el limbo, un lugar del que no se si un día podrá salir y del que quisiera que si no sale ya termine por irse. Es la primera vez que de adulto enfrento este sentimiento de perdida, de orfandad, ni cuando murió mi padre que le deseé un muy buen viaje de ida me dolió tanto.

Junto a ese accidente coincidentemente estaba decidiendo dejar al hombre de mi vida, a ese hombre que es el ÚNICO al que he amado con el corazón, con el cuerpo y con el alma, 4 días antes de ese horrible día me decidí escribirle las letras de despedida de esta relación a la que lo tenía atado por un sentimiento fantasma al que hemos estado unidos por casi un cuarto de siglo. La fortuna lo ha bendecido con rehacer su vida, yo no puedo, no he podido, ni creo que lo haga con nadie nunca, el es, ha sido y será el hombre que mala ó buenamente escogí.

Mi vida se hizo pedazos, me descuide en todos los sentidos, mi salud física y emocional, mi Fé, mi familia, mi trabajo, todo comprometido en un oleaje de sentimientos que nadie que ha estado en una situación así lo podrá entender, sobre todo si es alguien que me conoce y sabe que yo siempre decido estar bien, enfrentar de cara cada situación y si necesito quebrarme lo hago pero me levanto y me sacudo la tierra de inmediato. Estos meses me he dedicado a ayunar, necesito desintoxicarme de todo lo que me hace la mujer que hoy soy. Hoy en día no como, y si como como poco, (tenia que bajar de peso de todos modos), tomo pastillas para dormir, es más sencillo desmayarse en la noche que conciliar el sueño, no consumo alcohol en exceso porque no puedo, pero es en lo único que pienso, y no quiero comprometerme con nada, con nadie.

Sigo con mi trabajo y lo hago impecablemente, eso porque lo único que me queda es mi reputación, mi profesión y porque mi jefe es mi hermano, mi único hermano, pero la verdad es que en este momento de la vida si Dios quisiera recogerme estaría perfectamente lista para irme en paz.

No estoy deprimida, no se confundan, no estoy en el azote por un amor, estoy analizando la realidad de una mujer que va a cumplir los 45 y que no tiene ningún aliciente real para seguir adelante.

Lo siento por quienes me leen en este blog, se que son gente que de algún modo ú otro me sigue porque me quiere, pero esta es mi verdad esta noche. Lúcida y sin miedo puedo decirles que hoy es una noche de MALOS PENSAMIENTOS....

2 comentarios:

Mr. Magoo... dijo...

Call me, let's get some coffee...

Martuchis dijo...

Es válido sentirse asi y abrazar la vida con sus claro oscuros. Yo en lo personal me siento como a la deriva y me refugio también en el trabajoby las letras que es lo único que aprendí a hacer bien. Creo que el aprendizaje más fuerte es no abandonarse a uno mismo aunque afuera o alrededor todo esté de cabeza. Sea como sea todo es pasajero y vendrán otros días.