jueves, 19 de marzo de 2009

La Chica del Violin


Una mañana sono el telefono…

Ric – Oigan ya venganse que ya va a nacer..
Duende – De veras???? Mijito
Duende – Nenaaaaa ya va a naceeeer…..
Duende – Cuelgale mijito ahí vamos!

Y así empezó ese dia que cambiaría la vida de todos los que rodeamos a esa niñita. Por el camino el Duende respiraba aprisa, yo al volante me sentía torpe, ansiosa, la fila del puente era eterna. Me preocupaba ver al Duende tan nerviosa, pero sabia que estaba feliz era definitivamente un dia que nunca olvidaríamos.

Cuando llegamos ya estaba en este mundo, era pequeña, muy pequeñita, una bebe rosada y con unos ojototes… la sensación de verte en un hospital pero con una agradable razon era muy extraña. Abrazabamos gente, veiamos al padre orgullosisimo al lado de la bebé en la sala de cuneros, la mamá masticando hielo y temblorosa por haber pasado minutos antes por el proceso de regalar vida. En un momento decidi que salieramos del hospital, el Duende necesitaba respirar y yo tambien. Fuimos a comprar regalos, luego a comer algo y regresamos. Fue una decisión atinada. Todo estaba mas tranquilo, la emoción se habia asentado y pudimos ver por el cristal nuevamente a una nena perfecta…

Pasaron los años, esa niñita se convirtió en una pelota sonriente!, unos cachetes con hoyuelos divinos, camino pronto (tuvo que pues llego un invasor a su vida el cual hoy es su compañero de juegos), hablaba como periquito, empezaron las fotos, los peluches, la escuelita que tenia una granjita y le gustaba mucho porque habia gallinitas. Le temia a los truenos y un dia le dije que Diosito le mandaba besos desde el cielo, no se si se le quito el miedo pero al menos es una anécdota entre ella y yo. Le contaba que la cenicienta vendia tortas afuera del ElectriQ (un antro), que el principe la habia invitado a un reventón etc.. le contaba mal los cuentos y la niña se divertia horrores. No he sido la mas cercana con ella, no soy asi, sin embargo hay una empatia con ella que no puedo explicar, seran esos ojos que me recuerdan enormemente a mi madre, sera su carácter, sus gestos que hacen que me ria no lo se. Es una niña como la que me hubiera gustado ser, o quiza en mucho como lo que fui.


Hoy después de casi 11 añitos, estamos hablando de una chica alivianada, una chica con inquietudes de pre-adolescente que le gusta la magia del Chris Angel que empieza a ver televisión de pubertos, que empieza a inclinarse por cierto tipo de moda a la que obvio nosotros “los grandes” no comprendemos y no nos gusta. Mañana cumpliremos 11 años de habernos convertido en parientes esta chiquita y yo. Estoy profundamente contenta por esta chica que toca el violin, que le siguen gustando los animales de peluche y ahora los tenis negros con calaveras… Quien diria? 11 años después estoy escribiendote Mely todo lo feliz que me hace ser tu tia.

3 comentarios:

Olivia dijo...

jajajajaja si me acuerdo de como le contaste el cuento de la cenicienta a Mely, me rei todo el dia y aun me sigo riendo jajajajajaja, felicitala de nuestra parte por favor...Feliz Cumpleaños Mely!!!!!!!!

Martuchis dijo...

Que bonito post Vicky, por el título pensé que era una película o un escrito acá bien "sensitive e Inspiration"...

Me recordó mucho a cuando nació mi sobrina Evelyn (me acuerdo perfectamente de ese día)... No cabe duda que hay niños que desde que nacen ya son especiales.

P.D. Me encantó lo de los besitos de Dios. (es muy dulce).

Mr. Magoo... dijo...

Esta historia no tiene abuela, me transportaste, por un momento pense que era tiempo presente, luego entendi que era pasado, no sabia que tna pasado. Que fregon que sigas ahi, tu sigue ahi, ahora de tia metiche pero tu no quites el dedo del renglon, porque despues, cuando le pase la famosa edad de la ponzada, se va a dar cuenta del enorme regalo que tiene en ti, su tia consentida.
Un abrazo...