lunes, 12 de enero de 2009

El loquito amoroso



LOS AMOROSOS

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.

Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.

Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.

En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.

Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.

Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.

Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.

Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida.
Y se van llorando, llorando
la hermosa vida.


Jaime Sabines


YO TENGO EN MI VIDA UN LOQUITO, UN LOQUITO QUE APARECIO DE REPENTE Y ME HA DADO MINUTOS CONTRASTANTES, A VECES ESTOY FELIZ, A VECES TRISTE PERO CON EL SIEMPRE SE SIENTE ALGO.
ESTE LOQUITO ES UN AMOROSO DEFINITIVAMENTE, UN AMOROSO A QUIEN NO PUEDO DEJAR DE RECONOCERLE EL SENTIMIENTO QUE TIENE HACIA MI Y AGRADECERSELO PROFUNDAMENTE, ES UN LOQUITO QUE NO ME DA NADA MAS QUE A SI MISMO, NO PUEDE, NO SABE.
LES COMPARTO DE EL PORQUE ESTE LOQUITO FORMA PARTE DE MI VIDA, PORQUE SE GANA A PULSO CADA UNA DE LAS COSAS QUE SIENTO POR EL (Y NO TODAS SON BUENAS EH?). PERO PROMETI REGALARME MAS TIEMPO A MI MENTE Y MI ALMA PARA NO DEJAR PASAR MI VIDA EN BLANCO Y ESTE ES UNO DE ESOS MOMENTOS QUE ME REGALO. UN MINUTO PARA RECONOCER QUE TENGO UN AMOROSO EN MI VIDA, QUE NO SE PARA O QUE O PORQUE LLEGO, PERO AQUI ESTA A VECES MAS CERCA A VECES MAS LEJOS...
DE EL SEGURAMENTE ESCUCHARAN EN PROXIMOS POSTS... DEFINITIVAMENTE NO ES MI AUSENTE, NO SE CONFUNDAN, PERO ES UN PERSONAJE QUE ERA NECESARIO QUE YO CONOCIERA PARA SEGUIR ESCRIBIENDO LA HISTORIA DE MI VIDA.

A ESE LOQUITO QUE ANDA POR AHI.... LOS AMOROSOS DEL MAESTRO SABINES.....

3 comentarios:

nurimoon dijo...

Enhorabuena, disfruta a tu amoroso, que esos momentos de loquitos son los que le ponen la sal a la sopa!!! mmhhhh!!

Martuchis dijo...

Vicky:

Interesante el poema de Sabines y respecto al "Loquito" independientemente de como él se da o no se da o de como lo da (siento que "Cantinflé"), creo que lo importante y verdaderamente valioso es aceptar eso que viene y disfrutarlo con toda intensidad, y aunque él no sea "el Ausente", con el simple hecho de darle un matiz diferente a tu existencia y haber propiciado que decidieras aprovechar el tiempo y mirar más hacia adentro, lo hace alguien valioso.

Enhora buena, puede pasar que él se convierta en "El Ausente" y aún así sin serlo, ya es un personaje especial.

Buen finde.

Victoria dijo...

Pues al menos la espera del ausente se hace menos pesada cuando besas algun que otro loco o sapo...

un abrazo!