miércoles, 16 de julio de 2008

Arrugas



Este cuento lo lei en la revista Escala y me parecio DIVINO ademas de muy buena oportunidad para que escritores jovenes que manejen la ficcion breve participen con textos de maximo 2500 caracteres. (2500caracteres@iasanet.com.mx)

ARRUGAS

PABLO PINEIRO
Edicion: ELVIA NAVARRO

En el Vips pregunto por sexta vez que me pasaba - NADA, repondi- por sexta vez-. Fue inutil. Algo te pasa Joaquin, me di cuenta desde que te vi.

Llevaba escondiendole a Marina mi lado triste por mas de un mes pero esa tarde calurosa de lunes, con cafes y papas a la francesa entre nosotros, me di cuenta que mi representacion habia llegado a su fin. Me sentia como un mago al que le descubren la portezuela falza de su caja.

Volvi a intentar disuadirla de su investigacion haciendo un ocmentario acerca de las papas a la francesa, pero ella y su espirtiu cientifico siguieron: Que te pasa, Joaquin? Lance un septimpo Nada que para ese momento habia perdido todo valor. que te pasa quet e pasa que te pasa que te pasa que te pasa.

El quetepasa se volvio un mantra que a la enesima vez de pronunciado en boca de Marina me puso a pensar: Que me pasara?. Yo mismo no lo sabia. NO podemos conocer nuestros sentimientos y mucho menos - ya lo dijeron Maeterlinck y Beckett- explicarselos a otras personas. Fue tras esa reflesion expres en el Vips quando dije lo de la plancha.

Me acababa de mudar a un departamento y le dije a Marina que la causa de mi cara de perrito triste -asi la habia descrito ella- era que no tenia plancha ni burro de planchar. Yate habras dado cuentas que yo solo uso camisas, segui y esta que traigo puesta es la ultima que me queda planchada. Nose que voy a hacer manana ni el resto de la semana. Que me voy a poner, camisas arrugadas? Eso si que me va a deprimir en serio. Voy a parecer indigente.

Marina sonrio: Eso es todo? Estas asi de trsite porque no puedes planchar tus camisas? Le dije que si. Me tomo de la mano.

Asi que 15 minutos despues estabamos comprando una plancha de vapro (ella la recomendo porque asi no necesitaria el burro) por 1,091 pesos.

Sali del centro comercial cargando la caja por su manija de plastico mientrass ella me decia lo mucho que habia cambiado mi expresion facial. Ya ves, Joaquin, cuando uno esta triste lo unico que tiene que hacer es detectar la fuetne de su tristeza y eliminarla. Le dije que si.

La lleve a su hogar y me dio un beso. Entonces nos abrazamos.

Viaje kilometros y kilometros a mi casa, subi las escaleras, abri la puerta, me quite los tenis y deje la caja de la plancha de vapro junto al burro y la plancha que habia comprado dos dias antes.

2 comentarios:

Martha dijo...

Vicky:

Esta padre la historia a mi me gustaria escribir algo asi cortito en mi blog (de hecho traigo una idea, pero apenas la estoy cocinando).

Lo que mas me gusto de este post es la parte donde dice que uno tiene que detectar la fuente que provoca la tristeza y eliminarla... Buen consejo y buen post tambien.

Gracias por compartirlo.

Mr. Magoo... dijo...

Que fuera asi de facil, pero en realidad es dificil detectar esa fuente de nuestras tristezas, es bien pero bien dificil, al menos lo es para mi en la mayoria de las ocasiones.
Es excelente el cuentito, me da gusto que las nuevas generaciones se preocupen mas por la escritura de calidad, la verdad me estaba descepcionando.
Mmm que hago ahora con tanta plancha? Jejejjeej me encantan los cuentos cortos, soy fan de ellos, y a veces es lo que mas me gusta escribir, fumarme, en fin...

Buenismo.